La inmigración ilegal por la ruta atlántica es tan masiva que pone en situación de emergencia los recursos públicos de asistencia que, en otras circunstancias, estarían destinados al bienestar y confort de los canarios. La difusión grandilocuente por parte del gobierno de España en noticieros y redes sociales de los beneficios que esperan a quienes se lancen a la travesía clandestina por mar desde el momento mismo de su llegada es un aliento para que vengan más y más.
Mientras los contribuyentes se dejan quitar su dinero en forma de impuestos y otros tributos en la creencia errónea y ficticia de que se va a destinar a mejorar su calidad de vida individual y colectiva, esos recursos se dilapidan en gastos de acogida inmigratoria que no deberían existir.
Pero los que reciben los fondos no son necesariamente los inmigrantes, sino otros que han descubierto en este asunto un gran negocio costeado por el erario público.
Junto a Nicasio Galván (Portavoz de VOX en el Parlamento Canario), destapamos la realidad tras el gasto público: ¿A dónde van realmente tus impuestos?

